Los concesionarios de los quioscos de Mérida se unen para exigir sus derechos
1 de Septiembre de 2016
Los cuatro concesionarios de los quioscos de la plaza de España de Mérida han decidido unir sus fuerzas ante la intención del Ayuntamiento de derribar sus establecimientos y desahuciarles para volver a someter a concurso estos históricos quioscos.
Según aseguran sólo conocen las pretensiones del Ayuntamiento a través de la prensa, puesto que “ningún responsable municipal ha contactado hasta ahora de manera oficial”.
Para defender sus derechos con garantías han contratado los servicios del bufete de ámbito nacional Abogados CE Consulting, especializado en derecho administrativo.
Los concesionarios de los quioscos indican que “no alcanzan a entender cómo desde el Ayuntamiento se anuncia que van a ser desahuciados, dejando sin trabajo a 18 familias, sin haberse puesto siquiera en contacto con ellos, los concesionarios legales que vienen cumpliendo puntualmente las obligaciones contractuales adquiridas con el Ayuntamiento”.
“Y no solo eso, sino que se obvia el servicio que prestan a diario a los ciudadanos de Mérida y a todos los visitantes que acuden a la capital extremeña, en un punto tan emblemático como la plaza de España”, han apuntado en nota de prensa.
Añaden así que “derribar los quioscos quitaría a este punto tan emblemático todo su carácter, y la plaza de España de Mérida perdería su singularidad para convertirse en una plaza más, parecida a la de cualquier otra ciudad, sin entidad propia y sin vinculación con la historia y la vida de los emeritenses”, señalan.
En cuanto a las justificaciones esgrimidas por el ayuntamiento, referidas a la accesibilidad de los quioscos y la dotación de aseos, señalan que ellos mismos son los primeros interesados en resolver dichas cuestiones porque, indican, “mejorarían el servicio que prestamos”, pero añaden que “pueden resolverse con otras alternativas, sin necesidad de demoler los quioscos, sin privar a la plaza de su esencia y carácter y sin someter a este punto de encuentro a costosas obras que, a la postre, nada aportarían, al contrario”, han concluido.
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