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Extremadura: mucho campo, poco acceso

Andrés Alberto Amarilla Toril. Geógrafo

3 de Septiembre de 2023

Extremadura: mucho campo, poco acceso

 

Los discursos institucionales de Extremadura se vanaglorian de los paisajes y espacios naturales de la región, presumiendo de una conservación única y un campo digno de visita y disfrute, sobre todo para el turista rural ávido de perderse en paraísos naturales donde ver muchas y diversas plantas y animales.

 

Se emplean cuantiosos recursos para promocionarlos en ferias de turismo, en trazar rutas senderistas, en hacer llamativos folletos y en crear una oficina de turismo casi en cada pueblo. Pero, más allá de Monfragüe (más bien Villarreal de San Carlos, el Salto del Gitano y el castillo) y las rutas senderistas más conocidas, no es fácil llegar, y menos conocer, el resto del campo extremeño, que es mucho y muy bueno.

 

Salvo las carreteras, las vías pecuarias y alguna pista forestal de servidumbre, el territorio extremeño permanece a la vista pero inaccesible a los pasos, quedando los mejores rincones solo para el disfrute de los ganados y las escopetas. Alambradas, candados, carteles de cotos de caza o prohibido el paso, no permiten conocer esa naturaleza extremeña tan promocionada.

 

Por ello al menos se antoja necesario un plan autonómico de recuperación de caminos públicos que marque una normativa y unas directrices para que todos los ayuntamientos actualicen sus catálogos y comiencen a dar accesibilidad a todos sus caminos, con un seguimiento y control que garantice los resultados. Solo así se podría devolver a la ciudadanía un recurso que se les ha negado y que contribuiría al desarrollo de actividades económicas como el turismo de naturaleza, el deportivo o el rural. Un plan que debe superar las actuaciones individuales de los ayuntamientos y superar los límites de cada término, para conseguir que los caminos tengan continuidad y haya una cohesión regional, sin que la artificial atomización administrativa actual suponga un obstáculo para sus itinerarios históricos.

 

De lo contrario seguiremos sin poder conocer y acceder a nuestros recursos naturales, seguiremos teniendo mucho campo pero poco acceso.