Críticas al plan de Mérida para el control de palomas: "Pan para hoy y hambre para mañana"
18 de Agosto de 2026
Como informó este medio, el Ayuntamiento de Mérida ha licitado por 173.553 euros un contrato de dos años para el control de la población de palomas en el casco urbano mediante la instalación de jaulas, actuaciones con cañón de red y productos repelentes, entre otros métodos. Este plan de control no ha sido bien recibido por todos, como es el caso de FONDENEX, quienes no solo lo tachan de "error", sino que aseguran que es un "despilfarro de fondos públicos".
Para apoyar su teoría, recuerdan la última actuación en la que el consistorio emeritense contrató a una empresa la colocación de 15 jaulas en febrero del presente año, con un presupuesto de 18.000 euros, lo que se tradujo en la captura de 191 palomas en el casco urbano.
Para FONDENEX, es un gasto "desproporcionado para la efectividad que tiene". "Si con 15 jaulas se capturaron menos de 200 palomas, con 50 se podrían capturar en el mejor de los casos unas 700", expone la organización, que estima la población de palomas en Mérida en "al menos 3.000 ejemplares". Además, apunta un incremento del coste que "el Ayuntamiento tendría que explicar porque llama la atención", comparando los 1.200 euros que costaba cada jaula y su gestión en febrero con los 3.500 euros que se adjudican ahora por cada unidad.
En este sentido, FONDENEX insiste en que "no existe un único método" y defiende combinar diferentes medidas como el cierre de "palomares clandestinos", la prohibición de alimentar a las aves, capturas selectivas, métodos disuasorios o la utilización de anticonceptivos.
En definitiva, la organización considera que las jaulas "por sí solas no van a solucionar el problema", y critica que Mérida, al igual que Cáceres, centre su estrategia en este sistema que se traduce en "pan para hoy y hambre para mañana".
ALTERNATIVAS ÉTICAS Y EFICACES
Por su parte, también hay otros colectivos que abogan por un planteamiento diferente de la situación, como es Valencia Animal Save. La bióloga Rosa Mas, integrante del mismo, explica a 7Días que el método de las jaulas y trampas "puede provocar que los animales supervivientes se desarrollen y se reproduzcan a mucha mayor velocidad para compensar la pérdida".
Frente a ello, defiende "alternativas éticas" que permitan reducir la población sin capturas, como la instalación de palomares ecológicos en los que se habitúe a las aves a permanecer y se les suministre pienso con un fármaco veterinario anticonceptivo que impide su reproducción. Según explica, este sistema permite la reducción de la población "de manera paulatina, significativa y, además, de forma real y mantenida en el tiempo".
La bióloga considera que, si las palomas generan problemas en determinados puntos de Mérida, por ejemplo, por el deterioro del patrimonio, podrían habilitarse estos espacios en parques públicos o en zonas periféricas y controlar allí su reproducción.
Este sistema ya se aplica en Barcelona, donde ha logrado reducir un 50,9% la población en las zonas tratadas sin necesidad de capturas. La experta considera que podría aplicarse en Mérida y recuerda que "existen esas alternativas para controlar las palomas sin causarles daño".
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