Indignación de los vecinos ante el abandono del camping Aguas Claras: la Junta responde
31 de Julio de 2026
Interior camping / Facebook Aguas Claras
Mientras el turismo de naturaleza y agua vive un auge sin precedentes en Extremadura, existe una esquina de la región que observa con resignación e impotencia cómo se echan a perder sus escasos y valiosos recursos públicos. En la comarca de Valencia de Alcántara, justo en la raya con Portugal y en un entorno natural privilegiado marcado por las peñas de Puerto Roque y el emblemático pinar de Jola —bautizado en su día como el 'Finisterre de Extremadura'—, una infraestructura de primer nivel permanece abandonada a su suerte.
Se trata del Camping ´Aguas Claras´, un complejo turístico construido en su día por la Junta de Extremadura en un cruce estratégico entre Jola, Aceña de la Borrega y Puerto Roque. Las instalaciones no son un proyecto menor: cuentan con seis bungalós de piedra de 50 metros cuadrados totalmente equipados con aire acondicionado y terraza, 65 parcelas para caravanas y tiendas, parque infantil, pista de tenis, restaurante panorámico, pequeño supermercado y una piscina exterior orientada al avistamiento de los buitres que anidan en las peñas colindantes. A escasos 20 kilómetros de enclaves lusos como Marvão y Aportagem, el complejo representaba un motor socioeconómico vital para la zona.
Sin embargo, el escenario idílico ha dado paso a la indignación ciudadana. La vecina de la zona Dalia Gómez Montero ha alzado la voz para denunciar el estado deplorable y el cierre total de una instalación en la que se invirtió un volumen considerable de dinero público. Según traslada la denunciante, el declive del camping comenzó con una etapa de mala gestión por parte de la última adjudicataria, llegando a presentar denuncias previas por el mal estado de la piscina, y se remató al finalizar dicha concesión administrativa. Desde entonces, el complejo suma dos años completamente cerrado, acumulando desperfectos y privando a la comarca del único camping de estas características.
Las críticas de los vecinos apuntan directamente a la administración autonómica y a los mecanismos de adjudicación. Según fuentes consultadas por los propios afectados, la gestión de estas concesiones recae en la empresa pública GEBIDEXSA (Gestión del Alba y del Buitre S.A.), a la que acusan de congelar la licitación sin dar explicaciones públicas.
"¿Las obras que se realizan con dinero público no deben cuidarse? Y si se adjudican a empresas privadas, ¿no se les debe exigir que mantengan ese patrimonio que es de todos los extremeños?", cuestiona Dalia Gómez Montero en su escrito. "Llevamos ya dos años sin el camping. Estoy segura de que si se sacara la concesión a concurso habría gente interesada en gestionarlo, con lo que eso implica en creación de puestos de trabajo", afirma.
La denuncia pone también sobre la mesa el desequilibrio territorial en las inversiones y mantenimientos turísticos dentro de la propia comunidad autónoma. Mientras que la zona norte de Extremadura concentra una cuantiosa y cuidada oferta recreativa vinculada al agua y la montaña, en la raya cacereña cunde la sensación de ser ´la zona olvidada´ en materia de recursos turísticos acuáticos.
Con la temporada estival en pleno desarrollo, los habitantes de Valencia de Alcántara y sus pedanías ven cómo se consume otro verano más con las puertas del Camping Aguas Claras cerradas a cal y canto, mientras apelan a la Consejería de Turismo de la Junta de Extremadura para que reaccione, saque el complejo a concurso o asuma su gestión directa antes de que el deterioro de las instalaciones sea irreversible.
RESPUESTA DE LA JUNTA DE EXTREMADURA
Según afirman desde la Junta de Extremadura el camping de Valencia de Alcántara se encuentra en fase de evaluación para abrirlo en la temporada de 2027. La rehabilitación y acondicionamiento de las instalaciones corresponde a la Consejería de Cultura, Turismo y Deportes, mientras que el proceso de adjudicación y mantenimiento se realiza a través de la empresa pública Gebidexsa. Este camping cuenta con 303 plazas, repartidas en 63 parcelas y 11 bungalows.
“Para la Consejería de Cultura, Deporte y Turismo es una prioridad acondicionar y abrir estos campings con las máximas garantías de calidad turística. Son un activo de primer orden para la región y desde 2023 se está realizando una inversión histórica para revertir las décadas de abandono por parte de los gobiernos del PSOE. Algunos de estos campings tuvieron que cerrar al acabar el período de adjudicación porque tenían unas deficiencias graves que impedía su apertura con la calidad que requiere un destino turístico como Extremadura”, concluyen.
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