5 Enero 2026
2 . 054 . 114 lectores

Preocupación sanitaria por tomates contaminados con un metal pesado peligroso

Preocupación sanitaria por tomates contaminados con un metal pesado peligroso

 

Las autoridades europeas han activado una alerta alimentaria tras detectarse niveles de cadmio superiores a los permitidos en tomates procedentes de Marruecos, un hecho que ha generado preocupación entre consumidores y organismos sanitarios.

 

La notificación se ha realizado a través del Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos de la Unión Europea (RASFF), el mecanismo que permite comunicar de forma inmediata cualquier riesgo para la salud pública relacionado con productos alimentarios comercializados en el espacio comunitario.

 

Según los análisis realizados, los tomates afectados contenían 0,068 miligramos de cadmio por kilo, cuando el límite máximo legal establecido por la normativa europea es de 0,05 mg/kg. Este exceso ha sido suficiente para activar los protocolos de control y retirada, con el objetivo de evitar que los productos contaminados lleguen al consumidor final.

 

El cadmio es un metal pesado altamente tóxico que puede encontrarse en el medio ambiente debido a procesos industriales, fertilizantes o contaminación del suelo y el agua.

 

Su presencia en alimentos supone un riesgo para la salud humana. A corto plazo, una exposición elevada puede provocar molestias gastrointestinales, vómitos y diarrea. Sin embargo, el mayor peligro se encuentra en la exposición continuada, ya que este metal se acumula en órganos como los riñones y el hígado, pudiendo causar daños renales, fragilidad ósea y otras patologías crónicas.

 

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) recuerda que la ingesta semanal tolerable de cadmio es de 2,5 microgramos por kilo de peso corporal, por lo que la presencia de este contaminante por encima de los niveles legales en un alimento de consumo habitual como el tomate supone un riesgo relevante.

 

Las autoridades sanitarias continúan investigando el origen de la contaminación y han intensificado los controles sobre las importaciones, con el fin de garantizar la seguridad de los productos que llegan al mercado europeo.