23 Marzo 2026
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El problema que podrían sufrir casi la mitad de las mujeres que hacen deporte en España

El problema que podrían sufrir casi la mitad de las mujeres que hacen deporte en España

 

Las mujeres que realizan más de tres horas de ejercicio a la semana pueden sufrir lo que se denomina tríada de la mujer deportista, es decir, un conjunto de tres trastornos relacionados con el deterioro de la salud ósea, alteraciones menstruales y deficiencia energética.

 

Una investigación liderada por la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) calcula que en España el 40 % de las mujeres deportistas está en riesgo de presentar esta afección. "Todas las mujeres físicamente activas son susceptibles de la tríada de la mujer deportista, independientemente del deporte practicado, aunque los hombres también pueden verse afectados", explica Laura Esquius de la Zarza, investigadora del FoodLab – Grupo interdisciplinario en alimentación, nutrición, sociedad y salud, y adscrita al eHealth Centre de la UOC.

 

En el estudio, publicado en abierto en Journal of the International Society of Sports Nutrition, participaron 1154 mujeres, desde practicantes recreativas hasta deportistas de élite del Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Sant Cugat del Vallès (Barcelona), con edades entre los 15 y los 45 años.

 

"Existen factores que incrementan el riesgo de sufrir la tríada de la mujer deportista, como la participación en deportes estéticos, disciplinas centradas en la delgadez o deportes de categoría de peso", destaca Ana Torres Dos Ramos, primera firmante del estudio cuya tesis doctoral, dirigida por Esquius de la Zarza, se centra en estos trastornos.

 

Según las autoras, las presiones sobre el peso y la apariencia por parte del entorno deportivo, junto con la exposición del cuerpo de las deportistas en determinados contextos competitivos, aumentan el riesgo de insatisfacción corporal y, con ello, de conductas alimentarias desordenadas.

 

En este sentido, el estudio muestra que el 24,3 % de las deportistas presentó riesgo de sufrir un trastorno alimentario subclínico (incipiente) y el 7,3 %, de registrar un trastorno alimentario clínico. No obstante, "la deficiencia energética puede desarrollarse a través de diversas vías, como la pérdida de peso intencionada, sin que exista patología alimentaria, o la ingesta insuficiente involuntaria", señala Esquius de la Zarza, profesora de los Estudios de Ciencias de la Salud de la UOC.

 

Cómo prevenir daños irreversibles

 

Los resultados pueden considerarse representativos del conjunto de España. "El estudio contó con una amplia muestra de mujeres físicamente activas que comprende todos los niveles de participación deportiva —recreativo, regional, nacional e internacional—. El análisis de los datos demográficos confirmó una distribución homogénea en todo el territorio nacional, con representación de todas las provincias españolas", subraya Torres Dos Ramos.

 

Los datos de la investigación, en la que también participaron el CAR de Sant Cugat del Vallès y el Consorcio Sanitario de Terrassa, van en la línea de investigaciones europeas previas y confirman la magnitud real del problema en España.

 

"Un 40 % de las mujeres físicamente activas se encuentran en riesgo, una cifra alarmante que puede traducirse en alteraciones menstruales clínicas y subclínicas —como amenorrea hipotalámica funcional—, baja densidad mineral ósea, infertilidad y un mayor riesgo de lesiones óseas por estrés, entre otras consecuencias para la salud. En los casos más graves, el daño óseo puede ser irreversible", enumera Esquius de la Zarza.