España vigila de cerca la propuesta de Francia para promover la congelación de óvulos
La edad media en Europa para tener hijos cada vez es mayor, lo que supone nuevos retos biológicos y metodológicos. Ante el riesgo de no poder garantizar reemplazo generacional, Francia ya adopta nuevos métodos para la difusión de información sobre la congelación de óvulos.
Concretamente, el país galo ha iniciado una campaña por correo, destinada a los ciudadanos que cumplen 29 años. Estos reciben una carta en la que se les informa de la importancia de la edad en la fertilidad. Además, la propuesta destaca por difundir información sobre nuevas metodologías de fecundación como es la preservación de óvulos y espermatozoides.
Aunque Francia se sitúa entre los países del continente con mayor fecundidad, el país comienza a incorporar la tendencia a la baja que mantiene el resto de Europa. Por ello, la medida resulta relevante en una zona en la que el momento de tener hijos se retrasa cada vez más, disminuyendo el éxito de la fecundización.
El caso de España
En España la situación es aún más complicada respecto al descenso de la natalidad y el retraso en la edad para dar el paso de tener un hijo, que ha crecido notablemente. Según el INE el 39,7% de los nacimientos son de madres mayores de 35 años.
Lo mencionado supone también que buena parte de las fecundaciones requieran de medicina reproductiva. Un campo en el que España se ha consolidado como líder europea, y que representando casi el 12% de los nacimientos en España.
En esta especialidad, ha ganado gran popularidad la criopreservación de ovocitos, que permite guardar los óvulos para su uso en el futuro. Desde el Instituto Bernabeu, referente en nuestro país, afirman que “la demanda de este tratamiento se ha triplicado en apenas unos años”.