ESTUDIO: El auge de las ITS entre los jóvenes amenaza su fertilidad
Mujer embarazada / Instituto Bernabeu
Más de uno de cada tres casos de clamidia diagnosticados en España corresponde a menores de 25 años. El fuerte aumento de las infecciones de transmisión sexual (ITS), especialmente entre los jóvenes españoles, preocupa a los especialistas en reproducción por unas consecuencias que pueden manifestarse años después: cuando llega el momento de buscar un embarazo. Con más de un millón de nuevos casos diarios en todo el mundo, según la OMS, algunas ITS como la clamidia y la gonorrea pueden causar complicaciones que afectan a la salud reproductiva si no se diagnostican y tratan a tiempo.
“La infección silenciosa es uno de los mayores peligros”, destaca la doctora Judith Morraja, ginecóloga de Instituto Bernabeu. Muchas ITS no presentan síntomas evidentes, lo que retrasa el diagnóstico y el tratamiento, agravando los daños a largo plazo en la fertilidad. Es crucial la prevención y realizar revisiones periódicas, ya que, si se tratan a tiempo, se pueden evitar muchos problemas. Sin embargo, si han provocado lesiones en el aparato reproductor, sus consecuencias pueden hacerse visibles años después, cuando se busca un embarazo", añade la doctora.
Las últimas estadísticas a nivel nacional dibujan un panorama preocupante en este ámbito al registrar un incremento notable de la incidencia de las ITS. Entre ellas, destacan la clamidia, con un porcentaje anual de cambio del 19,6% entre 2016 y 2024 con 41.918 casos; la gonorrea, con un incremento del 7,2% en tan solo un año, alcanzando las 37.257 infecciones; mientras que la sífilis registra un 6,7% más de casos respecto al anterior ejercicio, hasta los 11.930. Desde 2021, la gonorrea ha crecido un 131%, mientras que la sífilis un 74%, según los informes del Centro Nacional de Epidemiología.
La clamidia y la gonorrea no tratadas, por ejemplo, pueden causar enfermedad inflamatoria pélvica en mujeres, pudiendo afectar de forma permanente a las trompas de Falopio, aumentando el riesgo de infertilidad y embarazos ectópicos. En los hombres, estas infecciones pueden provocar epididimitis, inflamación del epidídimo, lo que puede llevar a problemas de fertilidad”, detalla la Dra. Morraja.
La clamidia golpea especialmente a los jóvenes
Los últimos datos epidemiológicos oficiales revelan que las ITS están causando estragos en los jóvenes españoles. El 35,7% de los casos de clamidia registrados corresponde a menores de 25 años, porcentaje que fue del 22,8% en la gonorrea. Entre los jóvenes de 20 a 24 años, la tasa de clamidia alcanzó los 413,6 casos por cada 100.000 habitantes.
Más allá del impacto inmediato en la salud, las ITS pueden tener un efecto devastador en los sueños de formar una familia. Según un estudio del Instituto Bernabeu, hasta un 30% de las parejas que buscan tratamiento por infertilidad han tenido antecedentes de ITS no tratadas. El impacto de las ITS no se limita a la fertilidad, sino que también puede afectar el embarazo. Infecciones no tratadas pueden transmitirse de madre a hijo durante la gestación o el parto, provocando infecciones neonatales graves, bajo peso al nacer, partos prematuros o incluso la pérdida del embarazo; la sífilis no tratada puede además provocar graves complicaciones fetales.
Sin embargo, esta amenaza no afecta solo a los hombres. Algunos estudios han relacionado la infección por clamidia con alteraciones de la calidad seminal y con problemas de fertilidad masculina al provocar un descenso en la concentración de espermatozoides y su motilidad, así como un posible aumento en la fragmentación del ADN. “Existe alguna evidencia de que determinadas ITS pueden asociarse con un aumento de la fragmentación del ADN espermático, probablemente debida a la inflamación y al estrés oxidativo”, explica la doctora.
Haber pasado una ITS, sin embargo, no significa necesariamente tener problemas para lograr un embarazo. La clamidia es una infección curable y es poco probable que produzca complicaciones a largo plazo cuando se trata precozmente. El riesgo aumenta cuando la infección permanece sin detectar y llega a provocar daños en el sistema reproductivo.
Ante el crecimiento sostenido de las ITS, la especialista en fertilidad de Instituto Bernabeu insiste en reforzar la prevención y el diagnóstico precoz, especialmente entre la población joven. Detectar y tratar una infección a tiempo no solo permite cortar su transmisión: también puede evitar complicaciones que condicionen la salud reproductiva años después.