31 Marzo 2026
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ESTUDIO: La IA crea más empleos que despidos en Europa

ESTUDIO: La IA crea más empleos que despidos en Europa

 

El avance de la inteligencia artificial sigue generando debate sobre su impacto en el mercado laboral, pero los últimos datos del Banco Central Europeo apuntan, por ahora, a un efecto positivo. Según un análisis reciente, las empresas que utilizan de forma intensiva esta tecnología tienen hasta un 4% más de probabilidades de contratar personal, frente a aquellas que no lo hacen.

 

El estudio, basado en la encuesta SAFE realizada a unas 5.300 empresas de la eurozona, revela que no todas las compañías experimentan el mismo impacto. Mientras que el uso ocasional de la IA apenas modifica el empleo, aquellas que la integran profundamente en su actividad tienden a ampliar plantilla en lugar de reducirla.

 

La explicación, según el propio BCE, está en la necesidad de nuevos perfiles profesionales. La implantación de estas herramientas no solo automatiza tareas, sino que exige trabajadores cualificados capaces de desarrollarlas, supervisarlas y adaptarlas, especialmente en áreas como la innovación o la investigación.

 

No obstante, el organismo advierte de que el efecto puede invertirse si el objetivo principal de las empresas es reducir costes laborales. En esos casos, sí se detecta una mayor tendencia a los despidos. Aun así, esta situación sigue siendo minoritaria, ya que solo el 15% de las compañías que usan IA lo hacen con ese fin.

 

En cuanto a su implantación, los datos de Eurostat reflejan que cerca del 20% de las empresas europeas ya utiliza alguna tecnología de inteligencia artificial, aunque el porcentaje supera el 55% en grandes compañías. Sin embargo, el uso intensivo y la inversión específica siguen siendo limitados, lo que explica que aún no se haya producido un impacto masivo en el empleo.

 

Pese a estos datos, el debate sigue abierto. Otros estudios, como los del instituto alemán ifo, apuntan a posibles recortes de empleo en los próximos años. Incluso desde el propio BCE, su presidenta Christine Lagarde ha reconocido que todavía no está claro si el potencial de la IA se traducirá en mejoras reales de productividad, dejando en el aire el verdadero alcance de esta revolución tecnológica.