10 Octubre 2026
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ESTUDIO: Un 55% de los menores sufre ansiedad o irritabilidad cuando sus padres les quitan el móvil

ESTUDIO: Un 55% de los menores sufre ansiedad o irritabilidad cuando sus padres les quitan el móvil

 

Irritabilidad, ansiedad y cambios de humor cuando llega el momento de apagar el móvil, la tableta o la consola. La dificultad para desconectar de las pantallas está haciendo estragos en el comportamiento de los menores: el 55% de los padres alerta de un aumento de la irritabilidad y la ansiedad cuando sus hijos no tienen acceso a sus móviles o estos les son retirados, según los últimos datos del Observatorio Digital de SaveFamily.

 

Esta coyuntura preocupa a los expertos en la semana del Día Mundial de la Salud Mental y porque estas reacciones no se limitan a la adolescencia. Entre los 5 y los 11 años, más del 50% de las familias ya detecta alteraciones del estado de ánimo relacionadas con la retirada de los dispositivos. Los expertos de SaveFamily advierten que el uso excesivo de pantallas a edades tempranas puede resultar preocupante y reclaman tener en cuenta la salud mental y digital antes de introducir nuevos dispositivos en la vida de los niños.

 

La frecuencia de estos comportamientos contrasta con la percepción de las propias familias. Solo el 8,4% de los padres muestra una preocupación clara por el uso excesivo de pantallas de sus hijos. Incluso entre las familias con menores de 12 a 14 años, el segmento que en mayor medida se ha planteado solicitar apoyo profesional, apenas un 11,3% ha considerado recurrir a un psicólogo para abordar este problema.

 

Las cifras se producen, además, en un contexto de hiperconectividad cada vez más temprana. Según el Observatorio, el 90% de los menores utiliza dispositivos conectados a internet y más del 81% pasa más de una hora diaria frente a las pantallas entre semana, porcentaje que supera el 90% durante los fines de semana. Tres de cada cuatro adolescentes disponen ya de smartphone antes de cumplir los 13 años y, en algunos casos, el contacto con dispositivos conectados comienza antes de los ocho.

 

La dificultad para desconectar también aparece entre los propios adolescentes. El 48% reconoce problemas para gestionar el tiempo que pasa con el móvil y uno de cada cuatro afirma utilizarlo como vía de escape para olvidarse de sus problemas. Además, un 17% asegura haber intentado reducir su uso sin conseguirlo, mientras que un 11% admite que el móvil perjudica su rendimiento escolar.

 

“Es importante estar atentos a señales de alerta, como la irritabilidad y ansiedad, pero es aún más fundamental tomar medidas que se adecuen a la edad de los niños”, señala Jorge Álvarez, CEO de SaveFamily, quien plantea retrasar la introducción del teléfono móvil y buscar alternativas adaptadas a las distintas etapas de desarrollo.

 

Prevenir antes de que el uso se convierta en un problema.

 

Coincidiendo con el Día Mundial de la Salud Mental, los expertos ponen así el foco no solo en cuánto tiempo pasan los menores frente a una pantalla, sino también en cómo reaccionan cuando tienen que prescindir de ella. Irritabilidad, ansiedad o aburrimiento ante la ausencia de dispositivos figuran entre las señales a las que las familias deberían prestar atención.

 

Entre las medidas propuestas se encuentran reforzar la educación digital, introducir los dispositivos de forma progresiva y adaptada a cada edad y mantener una supervisión parental de horarios y contenidos.