2 Agosto 2026
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La UEx abre la puerta a inmunoterapias personalizadas para la leche y el huevo frente a las alergias

La UEx abre la puerta a inmunoterapias personalizadas para la leche y el huevo frente a las alergias

 

El trabajo se ha desarrollado en el marco de un proyecto de investigación financiado por el Plan Estatal de Investigación Científica, Técnica y de Innovación, del que la profesora Gil es investigadora principal. En el estudio también han participado el profesor Pedro Cintas Moreno (Grupo QUOREX), el investigador del INTAEX (Instituto Tecnológico Agroalimentario de Extremadura) Jonathan Delgado Adame y el grupo de investigación dirigido por el profesor Pastor Vargas, de la Universidad Complutense de Madrid, en colaboración con la Fundación Jiménez Díaz, así como el profesor Nieto García de la Universidad de Salamanca.

 

La profesora Gil conoce de primera mano la realidad que supone convivir con las alergias alimentarias. En 2010 fundó la Asociación Extremeña de Alérgicos a Alimentos (AEXAAL), que hoy reúne a más de 850 familias extremeñas. Esta estrecha vinculación con pacientes y familiares ha contribuido a orientar una línea de investigación centrada en el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas que permitan mejorar su calidad de vida.

 

La investigación se centra en las caseínas y b-lactoglobulina, las principales proteínas responsables de la alergia a la leche de vaca. Se ha estudiado el efecto de distintos polifenoles naturales extraídos de cáscaras de limón y naranja sobre estas proteínas y evaluado posteriormente su reconocimiento por anticuerpos IgE presentes en muestras de suero de pacientes alérgicos. Los resultados revelan una notable reducción de la unión de dichos anticuerpos a las proteínas modificadas, lo que indica una disminución de su potencial alergénico.

 

Para comprender el origen de este fenómeno, el equipo combinó ensayos experimentales con avanzadas herramientas de modelización molecular. Los análisis computacionales permitieron identificar cómo los polifenoles interaccionan con diferentes fracciones de las proteínas estudiadas, modificando regiones específicas que son reconocidas por el sistema inmunitario. Estas alteraciones estructurales explicarían la menor capacidad de las proteínas tratadas para activar la respuesta alérgica. Más allá de su relevancia clínica, el estudio pone de manifiesto el potencial de los subproductos agroalimentarios como fuente de compuestos bioactivos de alto valor añadido.

 

La utilización de polifenoles procedentes de residuos de cáscaras de limón y naranja constituye un claro ejemplo de economía circular aplicada a la investigación biomédica y alimentaria, al transformar materiales de desecho en ingredientes con potencial terapéutico. Los investigadores destacan que estos resultados representan una sólida prueba de concepto para el desarrollo futuro de inmunoterapias orales más seguras y personalizadas, capaces de reducir la sensibilidad a determinados alimentos y minimizar el riesgo de reacciones alérgicas graves, incluida la anafilaxia.

 

Aunque estos resultados son muy prometedores, esta estrategia se encuentra todavía en una fase inicial de desarrollo y, en la actualidad, debe entenderse como un tratamiento coadyuvante de las terapias de inmunoterapia oral ya existentes, si bien en el futuro podría llegar a constituir una alternativa terapéutica por sí misma.

 

La línea de investigación no se limita a las proteínas lácteas. El equipo ha trabajado también con proteínas de huevo, tales como lisozima y ovoalbúmina y otros sistemas alimentarios, demostrando cómo los polifenoles naturales pueden emplearse para disminuir la alergenicidad de diferentes alimentos.

 

Estos estudios forman parte de la tesis doctoral de Nuria Fernández Rivera, desarrollada en la Universidad de Extremadura, y consolidan una línea de investigación multidisciplinar que integra química sostenible, ciencia de los alimentos e inmunología clínica para abordar uno de los principales retos emergentes en salud pública.