24 Mayo 2026
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La gran diferencia económica entre asegurar a todo riesgo un coche eléctrico y uno de gasolina

La gran diferencia económica entre asegurar a todo riesgo un coche eléctrico y uno de gasolina

 

Un análisis de 9 pólizas de automóvil a todo riesgo, con y sin franquicia, realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) revela que el seguro de un eléctrico es un 36% más caro de media que el de un coche con motor de gasolina de precio y prestaciones comparables; en el caso de un híbrido similar, el sobrecoste alcanza un 20% de media, sin que haya diferencias significativas entre un híbrido enchufable y uno no enchufable.

 

OCU considera que el sobreprecio para un eléctrico podría explicarse por el elevado coste de la reparación de las baterías en caso de siniestro, que para un automóvil de gran autonomía podría alcanzar los 15.000 euros; y que tras una colisión suele ser necesario sustituirlas por otras nuevas. Sin embargo, no se justifica para un híbrido no enchufable, puesto que su batería es más pequeña y por lo tanto bastante más barata (alrededor de 2.500 euros); aunque podrían entrar en juego otros factores.

 

Lo cierto es que, en el caso de un accidente con un vehículo eléctrico que implique la sustitución de las baterías, la compañía podría preferir declararlo como siniestro total y ofrecer el valor venal del coche. Es por ello que OCU exige que se informe en cada renovación del máximo indemnizable en las pólizas a todo riesgo, de modo que el asegurado pueda compararlo con el que ofrecen otras compañías.

 

El estudio de OCU advierte también enormes diferencias de precio en las primas para un mismo automóvil entre las 9 pólizas analizadas. Por ejemplo, el coste del seguro a todo riesgo para un mismo modelo eléctrico varía entre 544 y 2.934 euros según la aseguradora; y entre 274 y 745 euros si es un seguro a todo riesgo con franquicia de 300 euros. Aunque dentro de cada seguro puede haber notables diferencias en el alcance real de las coberturas, es aconsejable comparar las primas de varias compañías antes de decidirse por una.

 

Del mismo modo y pasados unos años, es recomendable contratar un seguro a terceros, más barato. Idealmente con cobertura de lunas, incendio y robo. Suele incluir por defecto la asistencia en viaje, la protección jurídica con defensa penal y reclamación de daños (verifique que alcanza al menos 3.000 euros para gastos de profesionales de libre elección), así como una cobertura de responsabilidad civil ampliada que aumente la suma asegurada y las circunstancias no cubiertas por la obligatoria, como por ejemplo la conducción de un hijo menor sin permiso.