OPINIÓN | Codorniz: ¿se sabe la situación real?
21 de Marzo de 2026
Codorniz / M. Calderón (FONDENEX)
Nuevamente la codorniz se pone de actualidad. Mientras en algunos sectores “ecologistas” se pide la moratoria de su caza, el sector cinegético se opone a restricciones de la misma.
En 2022, el MITECO, en base a datos proporcionados por SEO/Birdlife, calculó la población española en unos 225.000 ejemplares.
Sin embargo, la Real Federación Española de Caza y la Fundación Artemisan pusieron en duda esos datos y en el informe Coturnix 2020 estimaron que la población post-reproductora era de más de tres millones de aves.
A principios de 2022, el Comité Científico del Miteco recomendó mediante un dictamen, y por unanimidad, “proponer la inclusión de la especie en el Catálogo Español de Especies Amenazadas con la categoría de En Peligro de Extinción”.
El Ministerio de Agricultura remitió el informe Coturnix, promovido por el sector cinegético, al Comité de Flora y Fauna Silvestres, que es el foro donde se debía decidir si la codorniz pasaba a la catalogación de “especie en peligro”, y el 22 de abril de 2022, previo debate con las comunidades autónomas, se acordó la devolución al Comité Científico, para que elaborara un nuevo informe, que fue totalmente contrario al primero que elaboró. ¿Presiones políticas? Lo cierto es que el giro fue de 180 grados.
¿Y qué dice la Unión Europea? Pues los organismos de la UE están estudiando cuál es la verdadera situación de la codorniz, cuál es el impacto de la caza sobre ella y si se puede desarrollar una caza sostenible sin poner en peligro la especie.
En noviembre de 2024, la Comisión Europea propuso una moratoria temporal de la caza de la codorniz tras leer el informe encargado a la Agencia Francesa de la Biodiversidad (OFB), a la Universidad de Aarhus (Dinamarca) y al Instituto de Recursos Cinegéticos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España (IREC/CSIC).
Según el IREC, “de acuerdo con los datos disponibles, es altamente probable que la caza en la Unión Europea sea insostenible en las poblaciones de las rutas migratorias oeste y central… y que era altamente prioritario desarrollar una estrategia de caza sostenible y mientras tanto, reducir la presión cinegética”, es decir, cazar menos.
Hay dos sectores con posturas muy distantes, pero lo que no se puede sostener es que los cazadores digan que hay más de tres millones de codornices en España y SEO/Birdlife 225.000. Ello indica que ninguno de los dos estudios refleja fielmente la realidad.
Los primeros basan sus cifras en observaciones realizadas por cazadores y gestores cinegéticos, método no muy aséptico y con claros conflictos de intereses. Los segundos, afirman ahora que no saben exactamente cuántas codornices hay en España, por utilización de métodos tampoco muy fiables. Es decir, las dos partes están “contaminadas”.
FONDENEX, que es una asociación conservacionista, que no ecologista, y que está a favor de la caza si esta se realiza de forma sensata y racional, cree que es necesario que desde el Consejo Extremeño de Caza, salga una recomendación a la Junta de Extremadura para que encargue un informe a un equipo multidisciplinar integrado, por supuesto, por técnicos del gobierno extremeño, de la Federación de Caza, de sectores empresariales cinegéticos, de la Universidad de Extremadura, del CSIC y por técnicos de entidades que se dedican a la conservación de la naturaleza.
No se trata, ni de prohibir totalmente la caza de la codorniz, ni que su caza sea libre, sino de lograr un aprovechamiento cinegético racional que permita cohabitar el ejercicio de la caza y la conservación, con garantías, de la especie.
Hay un dato de última hora. Recientemente se celebró en Valladolid el Foro Nacional de la Codorniz, organizado por la Federación de Caza de Castilla y León, lógicamente para defender la caza de esta especie. Sus conclusiones han dejado fuera los resultados científicos presentados por el IREC, que advertían de una supervivencia muy baja de la especie y la validez de reducir su caza para favorecer su recuperación. Sólo la no admisión de dicho informe hace dudar de las conclusiones a las que se llegó.
Fdo:
Manuel Martín Alzás, biólogo, profesor de Biología y vicepresidente de FONDENEX