13 Mayo 2026
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OPINIÓN: Esos chefs que hemos tenido en la Kitchen estatal (III)

 

Antes de seguir con los "chefs" más conocidos, quiero añadir un escrito sobre eso que se ha dado en llamar "dinero caído del cielo y otros milagros" que, seguramente, muchos de los lectores habrán leído ya, pero que conviene recordar para que nadie olvide el expolio que el recibo de la luz supone para las familias españolas, siendo las eléctricas las principales "kitchens" de los más grandes "chefs".

 

Dinero caído del cielo y otros milagros: Además de las subastas, entre las herencias de aquel modelo energético destacan algunos regalos especialmente interesantes para asegurar que las eléctricas siempre salgan ganando: los "beneficios caídos del cielo" de las nucleares y las hidroeléctricas y los costes de transición a la competencia.

 

Los costes de transición a la competencia son una especie de indemnización para las grandes eléctricas por aceptar la competencia, una ayuda para contrarrestar los posibles vaivenes de un mercado controlado casi sin fisuras actualmente por tres actores. Una investigación del Obser­vatorio de la Deuda en la Globalización (ODG) cuantificaba estas ayudas a las grandes empresas en 7.327 millones de euros. 

 

La "sobre retribución" de las nucleares e hidroeléctricas supuso un regalo de 10.000 millones de euros, al menos hasta 2015, según un informe del ODG. Este dinero lo pagan los hogares a través de la factura de la luz.

 

El "dinero caído del cielo" o también conocido como "sobre retribución" de las nucleares y las hidroeléctricas es una consecuencia de cómo se calcula el precio de la luz en las subastas del mercado eléctrico. En estas subastas diarias se asigna el mismo precio —el más alto hasta que se cubre la demanda— a todas las generadoras de electricidad. Las nucleares y las hidroeléctricas, que ya han amortizado sus inversiones hace décadas, son las que pagan menos por la generación de electricidad.

 

Si se suman todas las concesiones a las grandes eléctricas, según este estudio del ODG, los hogares entregaron a través de la factura de la luz a las grandes eléctricas entre 60.000 y 80.000 millones de euros en "pagos ilegítimos" entre 1998 y 2013. Una derrama continua para pagar los beneficios de las eléctricas y los millonarios salarios de sus consejeros, entre ellos centenares de políticos de todos los colores.

 

El resultado de un modelo eléctrico diseñado por y para las grandes empresas eléctricas: en 2020, España era el tercer país de Europa con la factura de la luz más cara de toda Europa; y en las primeras semanas de 2021, el primero de todo el continente.

 

Para cerrar el círculo, en el año 2000 el Gobierno del PP diseñó un plan para garantizar perpetuamente los beneficios de las eléctricas. Las empresas pusieron sobre la mesa sus costes y el Gobierno los aceptó sin ningún tipo de auditoría pública. A partir de ese momento, si el dinero que ingresaban las empresas era inferior a esos costes acordados, se debía pagar esta diferencia a las empresas. Se había creado la famosa deuda con las eléctricas, que luego fue titulizada y comprada por los grandes bancos. Aún hoy los consumidores la pagan religiosamente en cada factura de la luz. En 2019, se habían 'devuelto' 21.000 millones de euros. Y quedan otros 21.000 millones de euros por pagar.

 

Al igual que Aznar y Piqué —entre una larguísima lista de altos cargos de aquella época—, Carmen Becerril pasó de trabajar en el diseño del sector eléctrico a ocupar sillones en las principales empresas del sector: directora general de Internacional en Acciona, presidente de Acciona Energía y consejera de Endesa. Las vueltas de la historia: a partir de 2018, Becerril pasó a dirigir OMEL/OMIE, la entidad que gestiona las subastas de electricidad en la península. 

 

Y es un solo caso. El trabajo de investigación realizado por La Marea #YoIbexTigo llegó a contabilizar 175 altos cargos políticos que terminaron trabajando para las eléctricas.

 

La agencia de colocación:

 

En los años 80 —cuando las empresas energéticas y eléctricas eran públicas— el trasvase de políticos vinculados al PSOE y al antiguo régimen a los consejos de administración era la norma. Unas puertas giratorias que siguieron abiertas y funcionando a todo gas cuando estas empresas fueron privatizadas a partir de los 90. 

 

La participación del Estado en alguna de ellas —el 20% en Red Eléctrica y el 5% en Enagás— permitía convertir estas compañías en agencias de colocación de cargos políticos, una especie de retiro soñado para los políticos afines al partido del Gobierno. La participación de diversas cajas de ahorros en las empresas eléctricas fue otra de las vías de entrada de numerosos altos cargos públicos afines al PSOE y el PP, pero también cercanos al PNV, a CDC o a ERC. Muchos de estos ejecutivos terminarían enterrados en juicios por fraude y malversación tras la ruina de las cajas de ahorros en plena crisis inmobiliaria.

 

La agencia de colocación nunca dejó de funcionar, independientemente del partido en el Gobierno, aunque fue en tiempos de Mariano Rajoy cuando el sistema de puertas giratorias quedó más expuesto. La designación en marzo de 2012 como consejeros de Red Eléctrica Española de Ignacio López del Hierro, marido de María Dolores de Cospedal, y de Alberto Nadal, exsecretario de Estado de la Energía y hermano del exministro de Energía, Álvaro Nadal, hizo saltar la polémica. En pocas horas se vieron obligados a renunciar al cargo.

 

Un año después, Mariano Rajoy impulsó la reforma del mercado eléctrico con la ley 24/2013, que hizo dos nuevas concesiones a las eléctricas: el llamado impuesto al sol y el recorte a los subsidios a las renovables, que aún hoy obligan al Estado a pagar multimillonarias multas en los tribunales de arbitraje internacionales. Dos de los responsables de esta reforma, Ignacio Grangel y Luis Valero, en menos de un año estaban colocados en los consejos de administración de las eléctricas, según la investigación de #YoIbexTigo.

 

El uso de las puertas giratorias está en el corazón mismo del modelo eléctrico español. Hasta ahora, no ha habido intentos serios de reformar el régimen de incompatibilidades para erradicar esta práctica, convertida en una correa de transmisión directa entre las grandes empresas y el Boletín Oficial del Estado.

 

La lucha contra las puertas giratorias fue uno de los caballos de batalla de Unidas Podemos frente a la "casta" política en sus orígenes. Todavía en su programa electoral de noviembre de 2019 se incluía la propuesta de prohibirlas. Pero en algún momento de la negociación con el PSOE, esta iniciativa perdió fuelle y en el acuerdo de legislatura entre ambas formaciones se recoge apenas una vaga intención de regular "de manera más efectiva" las incompatibilidades. Por ahora, y a menos que haya sorpresas, los políticos podrán seguir soñando con un retiro dorado en las eléctricas. Y las eléctricas podrán seguir dirigiendo la política energética del país".

 

Hasta aquí el escrito sobre "el dinero caído del cielo y otros milagros", algo muy importante que merece la pena leer con detenimiento. Así pues, seguiremos con los chefs en el próximo capítulo.