OPINIÓN: Los murciélagos no son vampiros... y son muy beneficiosos
8 de Marzo de 2026
Los murciélagos vampiros pertenecen al Orden Chiroptera y a la Subfamilia Desmondotinae. Son tres especies: el vampiro común (Desmodus rotundus), el vampiro de alas blancas (Diaemus youngi) y el vampiro de patas peludas (Diphylla ecaudata). Los tres se nutren de sangre y viven exclusivamente en el continente americano, desde el sur de los Estados Unidos hasta el norte de Chile, Argentina y Uruguay. El vampiro común chupa la sangre de cualquier especie animal, ganado fundamentalmente, mientras que los otros dos prefieren la de aves y humanos, casi exclusivamente.
Estas tres especies pueden producir el contagio de enfermedades víricas, como la rabia, en los animales y en la especie humana, como se ha demostrado fehacientemente, y se les ha relacionado con otras, bacterianas y víricas, sin tanta consistencia científica, como el covid y el ébola.
Pero en Europa y en la península ibérica no existe ninguna de estas tres especies. En concreto, en Extremadura, hay unas dos decenas, pertenecientes al suborden de los microquirópteros, que se alimentan exclusivamente de insectos, y cuyo hábitat principal, aparte de las cuevas de sierras y cantiles, son los huecos de los edificios de pueblos y ciudades y las oquedades de los árboles urbanos.
Ninguno de nuestros murciélagos es hematófago, es decir, no se alimentan de sangre. Y si no se alimentan de sangre, es imposible que puedan transmitir enfermedades bacterianas o víricas al ganado, y menos al hombre. Es muy importante recordar que todas ellas se encuentran incluidas en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas de Extremadura (Decreto 37/2001), con categorías que van desde “De interés especial” hasta “En peligro de extinción”.
Los murciélagos europeos son mamíferos muy beneficiosos para la agricultura y los bosques, dada la gran cantidad de insectos que consumen diariamente, fomentándose en algunos países, como en el estado de Texas de USA, su cría.
Decir que los murciélagos son fuente de rabia, ébola o covid es incierto. Las informaciones tienen que estar basadas en postulados científicos contrastados y es una irresponsabilidad atribuir a especies exclusivamente insectívoras una alimentación hematófaga. Por cierto, todas las especies españolas y extremeñas de microquirópteros están protegidas por las leyes.
Y le decía Sancho a don Quijote: “Mire vuestra merced que aquellos que allí se aparecen no son gigantes, sino molinos de viento…”. En España no hay murciélagos que nos chupen la sangre. Los “chupópteros” son otros tipos de mamíferos…, que no vuelan y tienen dos “patas”.