16 Junio 2024
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OPINIÓN: ¿Por qué cada vez más gente opina menos desde las redes sociales?

OPINIÓN: ¿Por qué cada vez más gente opina menos desde las redes sociales?

 

El otro día estuve reflexionando sobre un acuciante fenómeno social del que pocos han reparado en ello. Se basa en la causa por la que cada vez más gente se vuelve en redes más OBSERVADORA, y por consiguiente menos PARTICIPATIVA en foros que surgen a través de redes sociales como Facebook, entre otras.

 

Como preámbulo debo implicarme personalmente en esta opinión, pues he sido testigo de ello a lo largo de estos años.

 

Es lícito mencionar que las redes sociales han facilitado enormemente nuestra cultura actual, conectando a gente variopinta, más allá de las distancias, culturas, socialidad, etc. Igual de lícito sería resaltar, que a muchos les ha servido de tribuna o burladero para ridiculizar, contrariar, polemizar, la SOBERANA OPINIÓN de alguien.

 

Es muy cómodo hacer la típica gracieta para humillar a una persona en redes bajo la cobardía de cuentas de usuario falsas, o bien, con perfiles de pajaritos y gatos donde la gallarda poca vergüenza de un irrespetuoso individuo queda protegida.

 

Y decía que es un factor que está afectando a mucha gente, porque precisamente las redes (o mejor dicho, la gente que deambula por ellas), en algunos casos no es tolerante con la libertad de expresión del ser.

 

Sin ir más lejos, yo que soy un humilde aspirante a la poesía, he tenido que estar CENSURANDO comentarios denigrantes de alguien, que se ha tomado su derecho de expresar en libertad, para ofender con comentarios, a veces un tanto malévolos, de algo que es el fruto artístico de alguien, cuya única ambición, es hacerlo difusivo.

 

Y digo yo…, si algo no me gusta, llámese poema, comentario o hasta chiste si me apuras…, ¿Por qué tengo que tener la osadía de entrometerme en algo que ni siquiera va dirigido a mí, y mostrar la osada rúbrica de mi inconformismo y el desprecio de lo ajeno? ¿No basta con mirar a otro lado, que parece que necesito hacer extensible cual escarnio mi grotesco comentario destructivo? (y ganarme así los likes de otras burlescas hienas).

 

He visto como alguien, quizás con alguna erudición en alguna materia, ha querido compartir una reseña o tesis científica o de índole cultural, y no ha pasado mucho tiempo de haber subido el post, que ya le han asaltado los comentarios "competitivos" de gente que ha querido refutar su visión de las cosas. Y no digo con esto que no se deban debatir los criterios, sino la humillante manera en la que lo ejercen algunos con sobradas dotes de superioridad.

 

Yo he tenido que borrar comentarios políticos por el agotamiento que me producían los ENFRENTAMIENTOS con gente afín a esa seña ideológica.

 

Este basto mundo virtual de Internet, ¡¡es legítimamente de TODOS!!, nadie es más que nadie, al igual que nadie tiene la verdad por encima del criterio del otro, por mucho enfrentamiento verbal en que lo apoye o argumente. Y es que parece que cada vez, nos va sobrando más el apelativo de "seres humanos" por cómo algunos tratan a otros desde el púlpito del Santo Oficio que parecen haberse creado así mismos.

 

Es por esta ignominiosa manera tan visceral de pensar, que cada vez son más los que no se ATREVEN a comentar nada por redes, ante el temor de la avalancha o aluvión de críticas tan maleducadas que prevé recibir en consecuencia por ello.

 

Y si extrapolamos esto al plano del perfil de los famosos, pasaría algo similar sin ningún género de dudas. Cada vez son más los famosos que se mantienen en el anonimato del océano de las redes, para eludir los miles de insultos y burlas de gente a la que, simplemente no le caen bien. Da la impresión que tienen el derecho de empuñar el arma más afilada y mortal de toda la historia: SU LENGUA.

 

¡Cuánta gente no está precisamente entre nosotros porque no resistió al sistemático acoso a través de las mordaces opiniones de la intolerancia más radical!

 

Sucede lo mismo en el mundo de la política, religión, y en otros campos de nuestra sociedad. Cada vez son más los perfiles cerrados de personajes conocidos que han CENSURADO el acceso a los comentarios, para evitar precisamente ese acoso en forma de tsunami.

 

La libertad de opinión se está viendo cada vez más ACOBARDADA gracias a la depravación de estos jueces sabelotodos, que juegan a ser dioses que imparten el cruel veredicto desde el olimpo de la superioridad y la intransigencia.

 

Para terminar, hacer una pincelada al recuerdo nostálgico de aquellos cafés de antaño, en los que la gente se socializaba a charlar o debatir distendidamente y siempre en esas coordenadas prefijadas del respeto, y sobre todo LA ESCUCHA.

 

En muchas cosas claro que hemos avanzado e incluso mejorado, diría yo, pero en otras, en cambio, hemos asistido a una erosión del respeto a lo que el otro quiera decirme sin ridiculizar el pensamiento ajeno.