23 Marzo 2026
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OPINIÓN: Sindicalismo fake

Alfredo Aranda Platero. Vicepresidente de PIDE

23 de Marzo de 2026

OPINIÓN: Sindicalismo fake

 

Mal pintan las cosas en CSIF cuando se ven obligados a recurrir a su vieja táctica, tan manida como irrespetuosa con los funcionarios, consistente en pedir aquello que ya saben que la Administración anunciará en breve, con el fin de aparentar una acción sindical que en realidad no existe.

 

El 18 de marzo, CSIF solicita que el “segundo pago de la deuda del 2 % de los empleados públicos de la Junta se incluya en la nómina de marzo”. Apenas un día después, el 19, la Junta anuncia que procederá a ese segundo pago en la nómina de marzo. Y acto seguido, CSIF “aplaude el anuncio de la Junta de abonar el segundo pago de la deuda del 2 % en la nómina de marzo”.

 

Una pequeña pieza de teatro bufo, con un guion previsible y un desenlace anunciado.

 

Este nuevo sainete sindical, sumado a los ya representados y a los que, sin duda, vendrán, dibuja con nitidez el perfil de un sindicalismo que difícilmente merece el respaldo de los funcionarios. Los empleados públicos están muy por encima de estos tejemanejes de pasillo y de esta escenografía de cartón piedra.

 

Se trata, en el fondo, de un agravio a la inteligencia colectiva de quienes sostienen lo público —docentes, sanitarios y personal de administración general—, pues cualquiera con un mínimo de sentido crítico sabe que el primer mandamiento de un sindicalismo honesto es no engañar, no manipular ni maniobrar con información privilegiada para fabricar un sindicalismo de saldo.

 

Durante años, han tratado de cobijarse tras la “i” de independiente, como quien se disfraza para pasar inadvertido. Pero la máscara, a fuerza de uso, termina resquebrajándose. No hay inconveniente en profesar una ideología clara; lo verdaderamente preocupante es la necesidad de ocultarla, porque en esa ocultación laten motivos que invitan, cuando menos, a la sospecha.

 

Conviene no perder de vista el origen de todo esto: ese pago corresponde a la deuda por el 2 % de aumento salarial pendiente desde 2020 y fue, precisamente, el CSIF uno de los sindicatos que avaló a la Junta para que su devolución se realizara en cómodos plazos.

 

A la luz de los hechos, la escena adquiere un matiz aún más elocuente: quien ayer aceptó un pago a años vista, perjudicando así a los funcionarios, hoy pretende atribuirse el mérito de su cumplimiento.

 

Tarde o temprano prevalecerá el sentido común, porque un sindicato no debe entrelazar sus intereses con los de ningún partido político. Por ello, este tipo de sindicalismo cautivo, una vez desenmascarado, pierde progresivamente el apoyo social.