Badajoz: El latido que no descansa
Vicente Hurtado
28 de Febrero de 2026
Mañana se apagan las luces de la Feria de Mayores, pero en Badajoz el eco de la alegría no desaparece; se transforma. Este 2026 nos ha dejado una estampa inolvidable: la de una ciudad que no entiende de brechas generacionales. Hemos visto a nuestros mayores, con esa vitalidad que refleja la imagen en esta imagen que adjunto, caminar hombro con hombro junto a jóvenes que han llenado el recinto ferial de energía renovada.
Badajoz es, por definición, el corazón que late en cada paso. No es solo un eslogan; es una realidad palpable en sus puentes y avenidas. Durante estos días, la ciudad ha demostrado que su mayor patrimonio no son solo sus murallas o su Alcazaba, sino su gente. La feria ha sido el escenario donde la experiencia de los años y el ímpetu de la juventud se han fundido en un solo movimiento ciudadano.
Al concluir esta festividad de los mayores, queda el poso de una convivencia sana. Ver a las familias caminando bajo el sol de Extremadura, compartiendo risas y superando kilómetros, nos recuerda que el movimiento es salud, pero la unión es vida. La feria termina, sí, pero Badajoz sigue adelante. El pulso de la ciudad no se detiene con el último cohete; continúa en cada persona que decide salir a la calle para hacer de su paseo diario un acto de pertenencia.
Gracias a todos los que han hecho de este 2026 un año de reencuentros. Nos vemos en las calles.
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