El partido amistoso entre la Selección Española de Fútbol y la Selección de Fútbol de Egipto, disputado en el RCDE Stadium, ha quedado marcado por la polémica tras registrarse cánticos racistas y xenófobos desde un sector de la grada.
Lo que estaba previsto como una fiesta previa al próximo Mundial terminó empañado por gritos como “Musulmán el que no bote”, una frase que rápidamente se ha viralizado y ha generado indignación tanto a nivel nacional como internacional.
Además, también se produjeron silbidos al himno de Egipto, lo que ha incrementado la gravedad de los hechos y la repercusión mediática del incidente.
Los Mossos d'Esquadra han abierto una investigación por estos cánticos islamófobos y xenófobos, que podrían acarrear sanciones para la Real Federación Española de Fútbol, desde multas económicas hasta el posible cierre del estadio.
Tras el partido, tanto la federación como su presidente, Rafael Louzán, y el seleccionador Luis de la Fuente han condenado firmemente lo ocurrido y han pedido disculpas públicas a Egipto.
La polémica ha traspasado fronteras, con una amplia cobertura de la prensa internacional, que ha mostrado su sorpresa ante unos hechos que vuelven a situar el foco en la lucha contra el racismo en el deporte.