El eclipse solar dispara las reservas y la expectación colectiva
3 de Agosto de 2026
El 12 de agosto de 2026, durante poco más de un minuto, el día se oscurecerá antes de la puesta de sol en algunos puntos del territorio. El eclipse solar total será visible en una franja de la península Ibérica y de las islas Baleares, mientras que en el resto de España se podrá observar como eclipse parcial.
Según la agencia Reuters, las reservas hoteleras internacionales en pequeñas ciudades situadas en la ruta del eclipse han aumentado un 383 % este año, y el acontecimiento podría generar 362 millones de euros en gasto turístico. El Gobierno español espera atraer a unos 10 millones de astroturistas extranjeros.
Cuando el astroturismo deja de ser un nicho
El astroturismo se ha definido tradicionalmente como un turismo de intereses especiales dirigido a un público reducido con motivaciones científicas, culturales y de contacto con la naturaleza. Según Lluís Garay, profesor de los Estudios de Economía y Empresa de la UOC e investigador del grupo NOUTUR, estos fenómenos pueden incorporar un perfil de turista más diverso, más dispuesto al gasto y con motivaciones no siempre vinculadas a la astronomía.
"El caso del eclipse de este año, que se verá en gran parte de la península ibérica, es diferente; hablamos de un acontecimiento excepcional que puede actuar como catalizador y transformar temporalmente este nicho en un fenómeno mucho más masivo", explica Garay. El eclipse puede atraer a expertos, aficionados, familias, turistas de verano y viajeros ocasionales.
Por qué nos fascina mirar el cielo juntos
Emilia Redolar, profesora de neurociencia de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la UOC e investigadora del grupo e-RLab (Ética, equidad y herramientas digitales para la mejora de la salud), explica que el primer factor por el cual un acontecimiento natural genera tanta anticipación es la novedad. El cerebro está preparado para detectar aquello que es infrecuente, relevante o potencialmente significativo. Según Redolar, aquí intervienen las neuronas dopaminérgicas, que van del área tegmental ventral hasta el núcleo accumbens, una región del estriado. Este sistema participa en la motivación y en la detección de estímulos importantes.
También hay personas que pueden sentir saturación o indiferencia. Redolar apunta que las neuronas dopaminérgicas aprenden y actualizan su respuesta. Si un estímulo deja de ser percibido como nuevo porque todo el mundo habla de él constantemente, algunas personas pueden habituarse y dejar de prestar atención antes de haberlo vivido.
Cómo observar y fotografiar el eclipse sin poner en riesgo la vista
La norma principal es sencilla: no se debe mirar nunca directamente el Sol sin la protección adecuada. David Merino, profesor de los Estudios de Informática, Multimedia y Telecomunicación de la UOC e investigador del grupo AIWELL (Artificial Intelligence for Human Well-being), recuerda que observar el Sol sin protección puede provocar retinopatía solar o retinopatía por eclipse solar. En algunos casos pueden durar semanas o meses y, según el tiempo de exposición y las características de cada ojo, pueden llegar a ser permanentes.
Las gafas para ver el eclipse deben estar homologadas y cumplir la norma internacional ISO 12312-2, que especifica los requisitos de los visores solares seguros. Los niños requieren una vigilancia especial. Según Merino, tienen más riesgo por dos motivos: la óptica de sus ojos, especialmente el cristalino, es más transparente que la de los adultos y eso puede hacer que los rayos ultravioleta e infrarrojos lleguen con más intensidad a la retina.
Una alternativa segura y educativa es observar el eclipse de manera indirecta mediante una cámara oscura o un proyector estenopeico. Este experimento permite ver la proyección del Sol sin mirarlo directamente y puede ser una buena actividad para hacer con niños y niñas.
También hay que proteger las cámaras. Grabar el Sol durante mucho rato, sobre todo con trípode, puede llegar a quemar el sensor. Merino recomienda colocar un filtro delante de la cámara, ya sea un móvil, una cámara doméstica o un equipo profesional. Con cámaras profesionales, telescopios o prismáticos, hay que utilizar filtros solares adecuados colocados en la parte frontal de la óptica. La NASA recuerda que no se debe observar el Sol a través de cámaras, prismáticos o telescopios sin filtros solares apropiados.
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