29 Marzo 2026
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Agro

La cesta de la compra podría ser más barata desde mayo: ¿a costa de nuestros agricultores?

Agro

29 de Marzo de 2026

La cesta de la compra podría ser más barata desde mayo: ¿a costa de nuestros agricultores?

 

La entrada en vigor provisional del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur a partir del próximo 1 de mayo marcará un antes y un después en el mercado agroalimentario. Este pacto permitirá reducir progresivamente los aranceles a numerosos productos agrícolas procedentes de países como Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay, lo que podría traducirse en una bajada de precios para los consumidores en España.

 

El mecanismo es claro: al abaratarse la importación de frutas y hortalizas sudamericanas, aumentará la competencia en los supermercados europeos. Esto ejercerá presión a la baja sobre los precios finales. Productos como melones, sandías, papayas o ciertos cítricos podrán llegar con aranceles muy reducidos o incluso eliminados, dependiendo del calendario fijado en el acuerdo.

 

En concreto, los aranceles inferiores al 5% desaparecerán de forma inmediata, mientras que los situados entre el 5% y el 10% se eliminarán en un plazo de cuatro años. Aquellos superiores al 10% lo harán de forma progresiva hasta un máximo de siete años. Este proceso será gradual, por lo que los efectos en los precios no serán inmediatos, pero sí podrían comenzar a notarse en los próximos meses.

 

UN CONTEXTO COMPLICADO PARA LA POBLACIÓN

 

Esta medida llega en un contexto complicado para los consumidores. La cesta de la compra sigue encareciéndose y, en el caso de frutas y verduras, las subidas han alcanzado cerca del 6% en los últimos meses. Si se amplía el foco, el incremento acumulado en el último año llega a rozar el 18%, según advierten organizaciones de consumidores.

 

Detrás de este aumento sostenido se encuentran factores como el encarecimiento de la energía, los costes logísticos, la mano de obra o el impacto del cambio climático en las cosechas. A ello se suma una normativa europea exigente que, según el sector agrario, eleva los costes de producción frente a competidores de fuera de la Unión Europea.

 

LAS VOCES EN CONTRA

 

El acuerdo, sin embargo, no está exento de polémica. Mientras Bruselas defiende que se han incluido controles y exigencias ambientales y sanitarias, los agricultores españoles temen una mayor competencia de productos más baratos. Consideran que se enfrentan a condiciones desiguales que pueden afectar a su rentabilidad en un mercado ya tensionado.

 

En cualquier caso, la posible bajada de precios deberá tomarse con cautela. Todo dependerá de factores como la evolución de los costes energéticos, la demanda, el clima o si las cadenas de distribución trasladan realmente ese abaratamiento al consumidor. El impacto será progresivo y no resolverá por sí solo los problemas estructurales del sistema alimentario.

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