La Guardia Civil investiga a ocho personas por incendios forestales en Extremadura
11 de Mayo de 2026
La Guardia Civil ha investigado a ocho personas por su supuesta implicación en distintos incendios forestales registrados en la provincia de Cáceres durante los meses de marzo y abril de 2026. Las actuaciones han permitido esclarecer varios siniestros cuyo origen se encuentra en conductas imprudentes relacionadas con quemas agrícolas y trabajos realizados en parcelas sin las debidas medidas de seguridad o sin la autorización administrativa correspondiente.
En conjunto, la superficie afectada por estos incendios supera las 135 hectáreas de masa forestal, dehesa y pastos.
El incendio de mayor gravedad se produjo el pasado 17 de marzo en la localidad de Zarza de Montánchez (CC), donde ardieron unas 80 hectáreas. La investigación determinó que el fuego se originó durante una quema de vegetación viva en pie destinada a la limpieza del terreno, una práctica expresamente prohibida.
El 28 de marzo se declaró otro incendio en Pinofranqueado (CC) que afectó a una hectárea. Las pesquisas realizadas situaron el origen del fuego en la quema de restos agrícolas realizada sin adoptar las medidas de seguridad necesarias.
Un día después, el 29 de marzo, se registraron dos incendios forestales en distintos puntos de la provincia. El primero tuvo lugar en Acebo (CC), donde un incendio afectó a 31 hectáreas de terreno forestal. Aunque el propietario de la parcela disponía de autorización para realizar quemas agrícolas, la falta de control sobre las mismas provocó la propagación del fuego.
Ese mismo día, se produjo otro incendio en el término municipal de Montánchez (CC), que arrasó alrededor de 19 hectáreas de dehesa. La investigación desarrollada determinó que el origen estuvo en restos procedentes de una quema agrícola que carecía de autorización administrativa.
Posteriormente, el 12 de abril, se declaró un incendio forestal en Alcuéscar (CC) que afectó a una hectárea de masa forestal. Los agentes determinaron que el fuego tuvo su origen en una quema agrícola realizada sin la correspondiente declaración responsable.
El 17 de abril, en el término municipal de Alcollarín (CC), otro incendio calcinó 3,78 hectáreas de masa forestal. Las investigaciones concluyeron que el origen estuvo en labores agrícolas negligentes realizadas en una parcela de la zona.
Asimismo, el 18 de abril se declaró otro incendio en Carbajo (CC) que afectó a una hectárea de gramíneas y leguminosas. La investigación reveló que el fuego comenzó junto a una quema de restos vegetales que se estaba realizando sin comunicación responsable y sin disponer de medidas de autoprotección.
Finalmente, el 24 de abril, se produjo un incendio forestal en Santiago de Alcántara (CC) que afectó a varias parcelas y calcinó aproximadamente una hectárea de pastos. Los agentes situaron el origen del fuego en una zona donde se habían realizado quemas agrícolas sin la correspondiente comunicación responsable.
Las diligencias instruidas en cada caso han sido puestas a disposición de la autoridad judicial competente, enfrentándose los investigados a las penas previstas en el artículo 358 del Código Penal, que establece que quien provoque un incendio forestal por imprudencia grave puede ser castigado con penas de prisión de seis meses a dos años, además de multas y de la responsabilidad civil derivada de los daños causados y de los costes de extinción.
La Guardia Civil recuerda que, aunque actualmente nos encontremos en época de peligro bajo de incendios forestales, es fundamental extremar las precauciones. Las condiciones meteorológicas cambiantes y la acumulación de combustible vegetal pueden favorecer la rápida propagación del fuego ante cualquier negligencia.
Por último, la Guardia Civil agradece la colaboración y el apoyo técnico prestado por los servicios del Plan INFOEX de la Junta de Extremadura, cuya intervención ha sido fundamental tanto en las labores de extinción como en el esclarecimiento de los hechos.
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