Desde Una Extremadura digna se preguntan cuándo se va a dar una solución al problema de la vivienda en Extremadura.
"La escasez de viviendas en nuestra comunidad es un problema general que afecta a miles de personas que de un modo u otro se apañan para sobrevivir en habitaciones alquiladas, compartiendo viviendas con familiares, o cuando no hay más remedio viviendo en una pocilga que es como se puede calificar el cobijo de muchas personas. Hace unos días denunciamos aquí el caso de Vicente", expresan.
Sostienen que las clases oprimidas están cansadas de visitar y contar sus problemas de falta de viviendas a las personas al servicio del Poder Político, que tienen poca autonomía y competencias para dar respuesta a estos problemas y salvo excepciones, nunca pueden llegar a la solución radical del problema.
La solución básica y esencial, indican, corresponde al Poder Político, a la Junta de Extremadura: "El gobierno de la comunidad debe afrontar de una vez la solución a este problema que afecta a un montón de localidades del territorio extremeño".
"No queremos entrar en detalles sobre el futuro tan próspero de la economía extremeña que se dibuja por quienes ocupan las instituciones políticas regionales. Pero lo que no se puede olvidar y dejar de lado es que hay una parte importante de la población extremeña muy vulnerable que sufre las consecuencias que se derivan de su estado de pobreza y de extrema pobreza. Así, se incrementan las necesidades de viviendas y las dificultades para disponer de un mínimo de suministros básicos sobre todo en personas con ayudas sociales (en algunos casos de 400 euros), aumenta la precariedad, los salarios indecentes, quienes echan horas extras que no se pagan como es debido, con más trabajadores y trabajadoras que sobreviven en la economía sumergida que según los expertos llega al 30 % de la población trabajadora, etc.", apostillan.