Artemis II culmina con éxito: la importancia de volver a la Luna tras más de 50 años
11 de Abril de 2026
La cara oculta de la luna con la Tierra al fondo / Nasa en 'X'
La misión Artemis II de la NASA ha finalizado con éxito tras el amerizaje de la nave Orion durante la madrugada del sábado (horario peninsular) en el océano Pacífico. Sus cuatro tripulantes han hecho historia al ser las personas que más lejos han estado de la Tierra tras rodear la Luna.
Esta misión marca un importante hito en la historia de la humanidad por ser el viaje tripulado más largo. Sin embargo, más allá de ese logro, tiene una gran carga emocional y política, ya que hacía más de 50 años que el hombre no viajaba hasta la Luna, por lo que el mundo entero la ha seguido con atención.
Esta viene precedida por la misión Artemis I, que consistió en el mismo viaje, pero con la diferencia de que esa nave no estuvo tripulada. En su lugar, tres maniquíes portaban sensores para obtener información acerca del impacto que podría tener el cosmos sobre una persona a tanta distancia. También sirvió como ensayo y para detectar problemas que se han solucionado de cara a la Artemis II, en la que han viajado cuatro tripulantes.
Cabe destacar que, a diferencia de los viajes llevados a cabo a finales de los 60 y principios de los 70 con las famosas misiones Apolo, en esta ocasión no se ha pisado la superficie lunar, no llegando siquiera a entrar en la órbita del satélite. Y es que la finalidad de esta era estudiar qué efectos podría tener en el cuerpo humano el hecho de encontrarse tan lejos de nuestro planeta, además de tomar imágenes con un alto valor de estudio de la cara oculta de la Luna.
La misión ha resultado todo un éxito en todos los sentidos, tanto a nivel mediático como científico y de prevención de posibles problemas (salvo por una pequeña pero incómoda contrariedad derivada de la avería del inodoro, que finalmente pudieron solucionar los ingenieros). El éxito se ha consolidado tras su correcto ingreso en la Tierra durante la pasada noche.
El regreso planteaba el mayor de los riesgos para los tripulantes de la Orion, mayor incluso que el del lanzamiento. De hecho, es donde se plantearon los mayores problemas durante la Artemis I, teniendo que posponer la segunda misión para solucionar problemas.
En tan solo 13 minutos, la cápsula ha soportado condiciones extremas mientras atravesaba la atmósfera a una velocidad de 40.234 kilómetros por hora. La temperatura en el exterior de la misma ha llegado a alcanzar los 2.760 grados centígrados. Finalmente, los paracaídas han suavizado la caída en su tramo final hasta amerizar frente a la costa de California (Estados Unidos).
Los tripulantes, que se encuentran en buen estado de salud y en tierra firme después de varios días, han hecho historia tras recorrer un total de 1.117.659 kilómetros.
Esta misión supone un gran avance en un proyecto ambicioso que marca su siguiente paso en la Artemis III, que consistirá en completar, esta vez sí, el alunizaje para pisar de nuevo la Luna y con miras a crear una base lunar para los viajes sostenidos al satélite y la posibilidad de repostar durante viajes más largos, como pueden ser a Marte, ya que la cantidad de combustible es una de las principales barreras para ello.
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