El encanto rural y patrimonial de los pueblos extremeños gana fuerza entre los viajeros
Extremadura ratifica en 2026 su posicionamiento dentro de la red Los Pueblos Más Bonitos de España. La Asociación bajo el mismo nombre tiene como objetivo promocionar los pequeños municipios, preferiblemente rurales, a través de las acciones de promoción y eventos culturales que la entidad emprende tanto dentro como fuera de España.
Los datos presentados en este informe corresponden a los visitantes de 2025. En cuanto a los municipios extremeños, estos han registrado 1.943.023 visitantes. De dicha cantidad, el 88 % son nacionales (1.717.108), mientras que el 12 % restante (225.915) son internacionales que provienen mayoritariamente de Portugal, Francia, Países Bajos, Alemania y Reino Unido.
El comportamiento en Extremadura muestra un reparto equilibrado entre las dos provincias de la comunidad autónoma. En Badajoz, municipios como Jerez de los Caballeros (380.327 visitantes), Olivenza (335.940) o Llerena (249.181) mantienen un flujo constante debido al patrimonio histórico y a la proximidad de estas localidades con Portugal.
Por su parte, en Cáceres, destacan Trujillo y Guadalupe, con 494.059 y 245.203 visitantes respectivamente. También, sobresalen otros municipios como San Martín de Trevejo, Robledillo de Gata, Valverde de la Vera o Villamiel (Trevejo).
Esta distribución equilibrada corrobora un modelo extendido por todo el territorio extremeño, sin concentraciones extremas en puntos específicos de este.
La primavera en Extremadura actúa como el mayor impulso del año, especialmente en los meses de abril y mayo, vinculados a Semana Santa y al turismo cultural y religioso. El segundo repunte de visitantes lo registra el verano, aunque con menor intensidad. El otoño mantiene una estabilidad sostenida asociada a escapadas patrimoniales y el invierno concentra los niveles más contenidos.
Un municipio que ejemplifica este patrón estacional es Guadalupe, con un pico principal en primavera y un segundo impulso en agosto, reflejando el peso del turismo espiritual, cultural y monumental.
Todo esto hace indicar que Extremadura consolida un modelo basado en la autenticidad, el patrimonio monumental y la identidad histórica. La comunidad mantiene un comportamiento equilibrado, apoyado en su calendario cultural y religioso y en la solidez del mercado nacional, explicando así esta evolución sostenida del turismo extremeño dentro de la red en 2025.