31 Marzo 2026
2 . 054 . 114 lectores

La unión que no conseguimos los ciudadanos

V. Hurtado

31 de Marzo de 2026

La unión que no conseguimos los ciudadanos

 

Lo que nos parece a los ciudadanos de a pie tan difícil de conseguir, unirnos para el bien de nuestra tierra.

 

La Semana Santa da mucho que pensar.

 

Uno se pregunta si realmente es una semana de fe y recogimiento para los católicos extremeños y españoles, o si ya se ha convertido en una liturgia comunitaria, donde, por arte de magia, hasta los ateos se vuelven devotos de paso corto.

 

​Digamos que, más que recogimiento, es la gran fiesta nacional del contraste: unos se van de vacaciones y otros de procesión, aunque a veces no se sabe quién carga con la cruz más pesada. Resulta fascinante ver bajo el mismo palio, sosteniendo la efigie de un santo, a un católico de derechas, a un protestante de centro y a un ateo de izquierdas. Todos aguantan el peso del catolicismo con una solidaridad de hierro que caduca el Domingo de Resurrección.

 

​Una vez devuelta la imagen al templo, cada uno volverá a su ideología política: los unos a su fe, los otros a su reforma y los últimos a combatir a ambos con su ateísmo de guardia. Se habrá cumplido así el ciclo de las costumbres, esa extraña fuerza que cada año nos une bajo un mismo manto y nos obliga a compartir el hombro antes de volver a darnos la espalda.

 

​Al final, la Semana Santa no es más que el único momento del año en el que España se pone de acuerdo para caminar en la misma dirección, aunque sea cargando un peso muerto y solo porque la banda de música marca el paso. Disfrutemos de este espejismo de unidad; total, para que el milagro funcione, no hace falta creer en Dios, basta con que no llueva y que el bar de la esquina tenga suficientes torrijas.

 

​Feliz Semana Santa para extremeños y españoles.