9 Julio 2026
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Nacional

Una joven solicita la eutanasia por las secuelas de una agresión machista

Nacional

9 de Julio de 2026

Una joven solicita la eutanasia por las secuelas de una agresión machista

Ainhoa Caballero / Facebook de Ainhoa

 

La vida de la joven Ainhoa Caballero Medina cambió por completo el 26 de junio de 2024, cuando, según denuncia, fue agredida brutalmente por su expareja, A.D.S.M., en Ingenio (Gran Canaria).

 

Desde aquel día, asegura que no ha vuelto a vivir sin dolor, ni físico ni psicológico, y a sus 28 años ha visto cómo pasaba de trabajar como jefa de cocina a depender de analgésicos opioides como la morfina o el fentanilo para aliviar un dolor que nunca desaparece del todo.

 

La joven fue agredida en dos ocasiones por su expareja. La primera agresión fue dos semanas antes en un hotel del sur de Gran Canaria, pero no denunció y lo ocultó diciendo que se había caído, algo de lo que se arrepiente. La segunda fue la que más secuelas le ha provocado; ocurrió en plena calle y su último recuerdo es el de su cara contra la acera mientras él se la pisaba, antes de perder el conocimiento. 

 

Tras esta agresión, los informes médicos y forenses acreditan lesiones de gravedad, entre las que se encuentran hemorragias intracraneales, fractura longitudinal del peñasco izquierdo, parálisis facial y un proceso de recuperación que se prolongó durante 301 días. Además de esto, el Instituto de Medicina Legal reconoce como secuelas la pérdida de olfato con alteración del gusto, hipoacusia neurosensorial severa profunda en el oído izquierdo, acúfenos, dolor postraumático, limitación mandibular, pérdida de piezas dentales y trastorno por estrés postraumático. 

 

Debido a las secuelas, la joven ha tenido que ser sometida a varias intervenciones quirúrgicas por el dolor tan intenso que sufre. Todas estas secuelas han condicionado completamente su vida y, también, han afectado a su memoria, necesitando apuntarse todo para no olvidarse de nada y sufriendo cefaleas continuas. El procedimiento judicial continúa pendiente de juicio. El acusado permanece en prisión preventiva y está procesado por presuntos delitos de maltrato y lesiones muy graves en el ámbito de la violencia de género.

 

Su miedo tampoco ha terminado cuando su expareja ingresó en prisión. Ainhoa ha presentado denuncias por presuntos quebrantamientos de la orden de alejamiento tanto de él como de su madre. También afirma haber recibido llamadas desde números ocultos que atribuye a A.D.S.M. mientras permanecía encarcelado.


A todo esto, se suman las dificultades administrativas derivadas de su situación. El Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) le comunicó el alta laboral, una decisión con la que discrepa debido a sus secuelas que la condicionan día a día. También asegura que le fueron denegadas ayudas destinadas a mujeres víctimas de violencia de género porque, según le trasladó una trabajadora social, no cumplía los requisitos al tener empleo, una circunstancia que, afirma, ha agravado su situación económica.

 

Por todos estos motivos, a comienzos de este año, decidió iniciar el procedimiento para solicitar la eutanasia. La joven explica que no tomó la decisión de forma impulsiva, sino después de meses conviviendo con el dolor, las secuelas y la sensación de que la vida que conocía desapareció tras la agresión de su expareja.

 

Según relata, los médicos ya han considerado que cumple los requisitos para acceder a la prestación, aunque el procedimiento continúa pendiente de completar los trámites previstos. Por lo que, próximamente, retomará el procedimiento junto a su médica.

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