Cómo prevenir un incendio forestal y qué hacer si te encuentras con uno
18 de Junio de 2026
Con la llegada del verano y el aumento de las temperaturas, las autoridades recuerdan la importancia de extremar las precauciones para evitar incendios forestales. El Ministerio del Interior ha reforzado este año su campaña de prevención ante el incremento de siniestros registrado en los últimos años y ha difundido una serie de recomendaciones para reducir riesgos tanto en el monte como en zonas rurales y viviendas cercanas a espacios forestales.
La mayoría de los incendios forestales tienen origen humano, ya sea por negligencias, accidentes o acciones intencionadas. Por ello, se recomienda no arrojar colillas, botellas de vidrio ni basura al campo, evitar encender fuegos u hogueras en el monte y respetar siempre las restricciones establecidas por las comunidades autónomas para realizar quemas agrícolas o de restos vegetales. También se aconseja extremar la precaución con maquinaria que pueda generar chispas y acampar únicamente en lugares autorizados.
En el caso de las viviendas situadas en entornos rurales o forestales, los expertos aconsejan mantener limpios de maleza los accesos y alrededores de las casas, retirar materiales combustibles de tejados y patios, conocer las posibles rutas de evacuación y disponer de un plan de actuación en caso de emergencia. Además, se recomienda no realizar quemas en jornadas de calor intenso o viento fuerte, incluso cuando se disponga de autorización.
Si una persona detecta un incendio en sus primeros momentos, debe alertar inmediatamente al 112 indicando con la mayor precisión posible el lugar donde se encuentra el fuego. Solo si el incendio es muy pequeño y no supone ningún riesgo para la integridad física se puede intentar apagarlo. En caso de que las llamas aumenten de intensidad, la prioridad debe ser siempre ponerse a salvo y alejarse de la zona.
Cuando un incendio forestal está próximo, las autoridades aconsejan huir en dirección opuesta al humo, respirar por la nariz cubriéndola con un paño húmedo si es posible y desplazarse siempre cuesta abajo. Nunca se debe intentar atravesar un frente de llamas, y si el fuego alcanza a una persona, debe buscar una zona ya quemada, colocarse de espaldas al viento y evitar correr si la ropa prende fuego, siendo recomendable rodar por el suelo para apagar las llamas.
Si el incendio amenaza una vivienda, se recomienda cerrar puertas, ventanas y persianas, desconectar los suministros y mojar el tejado y las zonas cercanas si puede hacerse con seguridad. En cualquier caso, la principal recomendación de los servicios de emergencia es seguir siempre las instrucciones de las autoridades y respetar las órdenes de evacuación cuando sean emitidas, ya que una actuación rápida y responsable puede ser clave para salvar vidas y minimizar los daños.
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