ESTUDIO: La justicia impone penas más largas en los homicidios cuando la víctima es una mujer
18 de Abril de 2026
Los tribunales españoles imponen condenas más severas en los casos de homicidio cuando la víctima es una mujer. Esta es una de las conclusiones de una investigación impulsada por un equipo de investigación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) que ha hecho un análisis sistemático de las sentencias dictadas por las audiencias provinciales españolas entre los años 2018 y 2024 en casos de homicidio y asesinato, tanto consumados como en grado de tentativa.
La investigación ha sido coordinada por Josep Maria Tamarit, catedrático de los Estudios de Derecho y Ciencia Política y coordinador del Grupo de investigación en Victimología Empírica y Aplicada (VICRIM). El trabajo parte de una base de datos excepcionalmente amplia construida a partir de más de 3.000 sentencias que, más allá de casos puntuales o mediáticos, permiten observar patrones generales de funcionamiento del sistema judicial.
Uno de los principales objetivos del equipo de la UOC, en el que también han tomado parte las investigadoras del VICRIM Laura Arantegui y Alba Marsol, era aportar evidencia empírica sobre cómo responde la justicia española a los homicidios de mujeres en un momento en el que en algunos países europeos se debate la conveniencia de introducir una figura penal específica de feminicidio, inexistente en la mayoría de códigos penales del continente pero más habitual en América Latina.
Condenas más largas
Los resultados del estudio, publicados en abierto en la Revista Española de Investigación Criminológica, son contundentes. Una vez controladas todas las variables legales que influyen en la determinación de la pena —como el tipo de delito, el grado de ejecución o la presencia de circunstancias agravantes y atenuantes—, las penas impuestas cuando la víctima es una mujer son, en promedio, cuatro años más largas.
En términos relativos, en los homicidios cometidos por hombres, el tiempo de prisión impuesto por los tribunales es más de un 50 % superior cuando la víctima es una mujer que cuando es un hombre. Una magnitud que, según señala el equipo investigador, permite desmentir la idea de que el sistema judicial es indiferente al género de la víctima y, a la vez, confirma que el sistema judicial actúa con firmeza frente a la violencia contra las mujeres.
El peso de las agravantes
Uno de los aspectos analizados con mayor detalle es el efecto de la agravante por razones de género, introducida en el Código Penal en 2015. El estudio constata que los tribunales han aplicado esta circunstancia de forma creciente a lo largo de los últimos años, y que cuando se aplica la agravante, la duración de la pena de prisión se incrementa muy notablemente. Sin embargo, uno de los hallazgos más relevantes es que la tendencia a imponer penas más altas se mantiene se mantiene también cuando no se aplica formalmente este agravante de género. Esto indica que la respuesta penal más severa no depende exclusivamente de la existencia de un mecanismo legal específico, sino que forma parte de la práctica habitual de los tribunales.
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